Desarrolladores se aprovechan de las compras dentro de las aplicaciones

En las diferentes tiendas de aplicaciones móviles, encontramos una gran cantidad de apps gratuitas que funcionan bajo el modelo Fremium; es decir, no hay que pagar por bajarlas, pero puedes adquirir elementos extra para mejorar su funcionalidad.

El modelo Fremium me parece excelente, pero algunos desarrolladores se aprovechan: Hace unas semanas, apareció el caso de un padre que recibió una cuenta de miles de dólares, luego de que su hijo de 5 años comprará objetos dentro de un juego gratuito para iPad.

Gastó miles de dólares dentro de una app sin darse cuenta

Gastó miles de dólares dentro de una app sin darse cuenta

La mayoría de estas aplicaciones engañosas están dirigidas a niños. Hace un año, tuve que detener a mi sobrino que deseaba gastar $5 dólares para darle comida a un pez virtual. Si bien existen formas de bloquear las compras dentro de aplicaciones, no todos saben usarlas.

Los juegos y aplicaciones Fremium, nos permite disfrutarlas y evaluarlas, antes de querer adquirir funciones o paquetes para sumarles funcionalidades extra, en un modelo que beneficia a usuarios y desarrolladores.

Tristemente, no todos siguen el espíritu Fremium y ven en los niños las víctimas ideales; Apple, recibió una serie de demandas, incluyendo la los padres de un niño que gastó  £980 libras en donuts virtuales para el juego de los Simpsons.

restricciones

Apple, tiende a devolver los dineros cuando se demuestra abuso y, según los expertos, la clave está en que los chicos no conozcan nuestra contraseña, además de bloquear las compras dentro de aplicaciones.

Me declaro culpable de utilizar el iPhone como niñera en algunas ocasiones y, por suerte, he logrado detener estas compras, para luego bloquear el sistema. Si tienes un dispositivo iOS, puedes seguir nuestro tutorial. Si utilizas Android, existen aplicaciones ideales para cuidar el uso que le dan los chicos.

¿Te haz llevado una mala sorpresa por culpa de las compras dentro de aplicaciones?

Vía: The Guardian